Jesús nos advierte: “Guardaos” de los falsos maestros; los falsos profetas son difícil de identificar. Vienen camuflados como ovejas. Jesús nos advierte “Guardaos” de los falsos maestros; los falsos profetas son peligrosos, por dentro son lobos rapaces. Como Sus discípulos necesitamos ser “inspectores de los frutos”. Tenemos que examinar los frutos del mensajero, así como los frutos del mensaje. Tarde o temprano habrá una cosecha, habrá frutos buenos o malos, y es ahí que se revelará qué tipo de árbol son. Debemos de examinarnos primeramente y preguntarnos: ¿Estoy dando fruto para la gloria de Dios?