1. Todos vamos a pasar por tormentas. Pero si somos Sus discípulos, Jesús tiene que ser nuestro Señor adentro y afuera de las tormentas.
2. Jesús estará con nosotros en las tormentas, es en fe que nos tenemos que detener de Él y de Su Palabra.
3. Recuerda que hay tormentas de corrección tanto como hay tormentas de perfección. Si te encuentras en la tormenta de corrección es tiempo de que te arrepientas para traer paz a esa tormenta en tu vida. Que sea mejor una tormenta de perfección y entender que Dios nos está perfeccionando.
4. No hay que darles lugar a nuestros sentimientos ni a nuestros temores, porque nos pueden llevar al punto de la cobardía, que es falta de fe.
5. Jesús nos quiere dar paz en nuestras vidas. Y para conocer Su paz hay que: Mateo 11:28-29