El Señor es el Buen Pastor. Él tiene amor y compasión por las ovejas. El Señor desea que lo conozcas como tu Buen Pastor, pero también nos ha dejado pastores que nos van a guiar en la vida. NO te pierdas de tu pastor y del rebaño. Hay que orar, pedir al Señor para que más obreros se levanten de entre nosotros y entren en la obra del Señor. Hay que ser buenos obreros y responder al Señor, porque los campos están listos para la cosecha. Hay que ponernos a trabajar.