Ahora sabes que no se permite neutralidad con Cristo Jesús. Los fariseos rechazaron a Jesús, pero no fue por no saber la verdad, sino fue por la condición de sus corazones, por la dureza del corazón. La persona que sigue en sus pecados y no confía en la verdad, resiste el testimonio del Espíritu Santo y rechaza a Jesús, comete el pecado que Dios no puede perdonar. Esa persona se ha perdido por la eternidad porque muere en sus pecados.