Jesús nos redimió, nos ha hecho libres del pecado y la muerte. Jesús es nuestro Redentor.
Israel es el “tesoro escondido” en el campo y Jesús es Aquel que “va, vende todo lo que tiene y compra aquel campo”. Jesús es semejante a un mercader buscando perlas buenas, finas, que son los creyentes gentiles y judíos que componen la iglesia. Dios está en control de Su Reino y Él va a dividir lo bueno de lo malo. ¿Habéis entendido todas estas cosas? En responder: “Sí, Señor,” esto implica tomar responsabilidad. Tenemos la responsabilidad de llevar lo que hemos aprendido a otros.