Dios ha de ser alabado por la justicia de Su ira. Dios es Dios y sus armas no las podemos explicar. Pero hay que reconocer Sus victorias y alabarlo. No hay otro dios como Él. Él es el único y verdadero Dios. Lleno de amor y de misericordia para con nosotros. Dios reinará eternamente, y nosotros, los creyentes, reinaremos con Él.