¡No temáis! Claro que vamos a pasar por oposición o persecución. Pero Dios tiene cuidado de nosotros. ¿Qué nos pueden hacer los hombres? La verdad al fin se va a saber.
no temáis a los que matan el cuerpo,
Hay que confesar a Cristo abiertamente. En nuestra confesión de Cristo debe de existir concordancia entre nuestras palabras y la manera en que vivimos. Vuestro trabajo en el Señor no es en vano. Recibiremos una recompensa.