El camino de Satanás es el camino de destrucción. Satanás ha venido a destruir. Y él te destruirá si no aceptas a Jesús como tu Señor y Salvador. Los demonios son reales, pero no hay razón por la que un creyente les debe de tener temor, porque mayor es el que está en nosotros, que el que está en el mundo. No importa cuán grande sea tu pecado, o tu condición, el perdón de Dios es aún mayor. No vayas a despedir a Jesús en este día, recíbelo. Escoge a quién vas a seguir. Jesús nos trae a la vida; Satanás a la muerte.