En nuestros matrimonios debe de haber:
Amor de sacrificio. El amor más alto que hay. Nuestro amor debe de santificar y purificar. Amor que no busca lo suyo, pero de amarla como a sí mismo. Nuestro amor para nuestras esposas debe de ser sacrificador y santificador.
Y producir satisfacción. Nuestro amor por ella debe de producir una experiencia de mutua satisfacción.
Propósito de la Escritura: Pablo deseaba que todos los que anhelaban una madurez a semejanza de Cristo recibieran este escrito. El libro de Efesios describe la disciplina necesaria para convertirse en verdaderos hijos de Dios.