La oración es un arma espiritual que hace la diferencia entre la victoria y la derrota. Es a través de la oración que dependemos de Dios para tener la victoria. Es en Su poder y no en el nuestro.
¿Qué pasa si no oramos? Comenzamos a perder la batalla. Si no oramos, comenzamos a hacernos autosuficientes, clamando las victorias en nuestro propio poder.
La espada es otra arma que usamos en la batalla espiritual. Josué deshizo a Amalec y a su pueblo a filo de espada. Josué usó esta espada en lo físico. Nosotros tenemos la Palabra de Dios.
La oración y la Palabra de Dios son las únicas dos armas que tenemos para usar en la ofensiva. La armadura de Dios en Efesios 6, noten que toda la armadura es para defendernos.
Así que, ahora podemos entender: ¡Levanta Tus Manos!
El libro de Éxodo empieza 300 años después de la muerte de José con el nacimiento de Moisés. Vamos a comenzar con las notas preliminares:
El tema de este libro de Éxodo es: “Liberación”. Y uno no puede tener liberación sin un libertador. Es aquí en la historia que entra Moisés. Y Moisés sería usado como el liberador de Israel.